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4 de diciembre de 2011

¿Empresas 2.0?


Hoy quería tocar un tema quizá un poco polémico, sobre las, a veces, tan absurdas "normativas" de las empresas. Algo con lo que todos hemos tenido y/o tenemos que lidiar constantemente. Esas obligaciones, normas y demás cosas que hay que cumplir si o si cuando trabajas en una empresa.

Evidentemente, no estoy en contra de que haya ciertas normas, ir a trabajar no puede ser una fiesta o un pitorreo, y que cada cual haga lo que le venga en gana. Lo que vengo es sobre todo a hablar sobre esas normas arcaicas, que en muchas empresas aún son obligatorias, y que empiezan a no tener sentido en la época actual.

Para empezar, vamos a empezar por algo que a mi me saca de quicio: la respuesta que te dan cuando preguntas "¿y esto, porqué es así?", "¿Porqué debemos trabajar así?", etc. ¿Como te responden a esto?. Fácil: "Es normativa de la empresa". Y ya está. Resuelta la duda, ¿no?. No, claro que no. Pero es así como te responden a cualquiera de preguntas sobre normas absurdas. Y, si, como alguno estará pensando (así pienso yo), que te digan eso es lo mismo que decirte "¡Porque si!" o "Porque me sale de las narices". Esto es algo, que a estas alturas de la vida, debería ir cambiando. No se puede estar haciendo algo porque sí.

Una de las típicas normas más polémicas, y más famosas, suele ser el tema de la vestimenta. Obligación de traje y corbata (para los hombres claro). Sin entrar en temas de si es incluso sexista esta norma, en la mayoría de las empresas que la tienen, es absurdo. ¿De que le sirve al 80%-90% de tu plantilla, que son desarrolladores, ir de traje y corbata? Seamos sinceros, de nada. Vale, alguna vez puede tocar ir a ver a un cliente o alguna reunión de ese tipo, pero... ¿todos los días? No. En la empresa en que trabajo, hasta hace un año o así esta norma era obligatoria, para los que trabajábamos en la oficina. Absurda total, ya que allí nunca tenias reuniones con clientes ni nada similar. Me juego el cuello que, si se pudiera medir la productividad de la gente con y sin traje, ganaba el "sin".

El horario totalmente inflexible: que a estas alturas de la película haya empresas de tecnología con horarios completamente inflexibles, es otra cosa que da risa. Y pasa más de lo que parece. El otro día, mismamente, tuve una entrevista en una .com. Si, van en plan de modernitos y tal, hasta que te suelta el tío de rrhh "el horario es de 9 a 19 con 2 horas para comer". Venga, ¡y no se pone ni colorao!. Y como le digas que si es posible salir a las 18 si comes en 1 hora o menos, que no, que se sale a las 19, "Es normativa de la empresa". Ahí lo llevas... Pero ¿2 horazas para comer? ¿Eso qué es, la anti-conciliación laboral-familiar? Eso sí, luego van de empresas modernas y dos punto cerismo, "como molamos, que modernos somos...". ¡Anda ya!
Estuve en un tris de soltarle al tío este si había posibilidad de teletrabajo... me lo pensé mejor y no lo hice, lo mismo me saca un crucifijo y se pone a gritarme "Vade retro, satanas!"...

Por último, y ya lo introducía en el punto anterior, el teletrabajo. Bueno, la ausencia total de él, más bien. Otra cosa que en los tiempos que vivimos, debería ser algo bastante común, y que en muchas empresas es tema tabú total... y eso que son empresas de tecnología. El presentismo total, sigue siendo una de las normas de las empresas en este país, y está costando mucho cambiar esa mentalidad.

Seguro que conocéis y vivís muchas otras "normas de empresa" absurdas o incluso improductivas. ¿Cuales son? Espero vuestros comentarios.

Imagen vía Laughing Squid bajo licencia Creative Commons.

29 de noviembre de 2011

La procrastinación por aburrimiento


Dentro de la productividad personal, el termino "procrastinación" es bien conocido. Resumiendo mucho, la definición que a mi más me gusta de todas las que he leído, sería "El arte de aplazar indefinidamente algo que tenemos que hacer". Es algo que hacemos todos, continuamente. Unos más, otros menos, pero aquí nadie se salva.

Más que hablar de la procrastinación en sí, voy a a hablar de un tipo de procrastinación que me ocurre a mi últimamente, por mis circunstancias en el trabajo. Es lo que yo llamo la procrastinación por aburrimiento.

En el cliente en el que estoy trabajando desde hace poco más de un año, el trabajo que tengo que hacer es... nimio. De todo el tiempo que llevo allí, podría decir que he trabajado a tope menos de un mes (juntando lo poquito que he trabajado durante todo el año y pico...), si llega. Apenas tenemos curro, y las tareas que tenemos asignadas están sobredimensionadas en el tiempo... Si, no estoy flipando. Soy ingeniero informático, y estoy en un cliente en el que las tareas son pocas, y tienes tiempo más que de sobra para ellas. A alguno le parecerá el paraíso. Ya os digo que no lo es. Parece que en esta profesión no hay punto medio...

Y es que aburrirse en el trabajo es horroroso... casi es peor que estar hasta arriba. Si alguno lo ha vivido, lo entenderá. Pasarte días, semanas incluso, navegando por inet, leyendo tus feeds, twitter... Incluso hace dos semanas me presenté a un examen de certificación Java, que había estado medio estudiándolo en casa, medio en el curro, en esos "ratos libres".

Esta situación es frustrante, pero, además, genera otro problema: el acostumbrarse a ello. Llega un momento en el cual, te mandan alguna tarea importante, y como el tiempo está algo sobreestimado, y no tienes nada más... pasas de la tarea. La procrastinas. No tienes nada que hacer, ojo, pero... no te apetece hacerla. Total, si nunca haces nada, pues tampoco lo vas a hacer ahora. Y la procrastinas una y otra vez. Intentas ponerte con ella alguna vez, y cuando llevas 2 o 3 minutos... puf, que pereza, me abro el navegador, miro twitter un segundo, y ahora vuelvo. Vuelvo a la media hora... uy que rollo de tarea, bah, tengo mucho tiempo para hacerla, total, quedan 20 minutos para bajar a comer, voy a mirar internet. Y así, TODO el día. He llegado a estar semanas enteras así, sin tocar una tarea que tenia que hacer. La procrastinación total, es la procrastinación infinita, una rueda de la que ya no hay salida.

¿Cómo se sale de esta rueda? Difícil, no os voy a engañar. Es más, yo todavía no he salido. Y no, no tengo pistas mágicas, ni hábitos milagrosos para recomendaros. Nada de eso. Solo una cosa, que estoy haciendo, y pronto dará sus frutos: buscar un trabajo en el que puedas darlo todo, todo lo mejor de ti. Si algo no te gusta, cámbialo. Si la procrastinación parece invencible... ¡cámbialo todo! Ese es el lema que estoy intentando seguir para salir de ese bucle infinito. Si, soy muy de terapias de choque, jeje. Ya os contaré si funciona...


Imagen vía Narrow bajo licencia Creative Commons.

26 de noviembre de 2011

Reuniones, la eterna batalla


No voy a descubrir nada nuevo si digo que las reuniones son, en general, un autentico agujero negro para nuestra productividad. Se organizan mal, más tiempo del necesario, se convoca a todo el equipo posible (sin pensar si les va a aportar algo o no), no se aclaran los objetivos, se discute continuamente sobre el sexo de los ángeles, etc, etc...

Las reuniones son necesarias, nadie lo duda. Pero el 90% son improductivas o altamente improductivas. Y así nos va.

En mi experiencia personal, después de más de 7 años currando en empresas, consultoras, clientes..., corroboro totalmente ese porcentaje. Son pocas, poquísimas las reuniones a las que he asistido que hayan sido medianamente productivas. A veces pienso, como dice un colega mio, que las reuniones las ponen con las excusa de charlar y relacionarnos entre los compañeros, pero de una manera que parezca que estamos trabajando...
O como decía cierto libro, las reuniones de trabajo no deberían llamarse "de trabajo", porque cuando te reúnes... ¡no trabajas!

Hay jefes o responsables que tienen lo que yo llamo "reunionitis aguda". Se pasan las semanas convocando reuniones de seguimiento de todo tipo, o para cualquier cosa, convocando a cuanta más gente mejor. Te das cuenta además que así se sienten bien, o se sienten con más poder, convocando reuniones porque si... Eso si, la mayoría de ellas solo sirven para perder el tiempo.

Una de mis últimas experiencias de "improductividad total" fue en una reunión. Mi jefe nos metió en una reunión de los usuarios "de alto nivel" de nuestra aplicación, en la que iban a discutir ciertas movidas sobre los requisitos de una funcionalidad del proyecto en el que estoy. Yo, viendo los correos y la convocatoria de la reunión ya me olía que no nos interesaba para nada asistir a ella: se iban a tratar temas a muy alto nivel que a nosotros no solo nos daban casi igual, sino que no teníamos ni voz ni voto en ellos. Mi jefe se emperró en que fuéramos, aun contándole yo todo esto.
Llegamos un colega y yo a la reunión. Y además llegamos 5 minutos tarde... Entramos... todos de traje y corbata, con su portátil cada uno. Nosotros, vestidos totalmente informal, con nuestra libreta y boli. Saludamos, nos sentamos... y creo que no abrimos la boca en toda la reunión. Empezaron a discutir de movidas bancarias de alto nivel que a nosotros nos la soplaba... La reunión duro 2 horas, en la cual, no nos enteramos de nada, ni sacamos nada en claro. Eso si, yo creo que los "trajeados" estuvieron a punto de descubrir  el sexo de los ángeles, poco les falto...
Y la reunión no solo fue improductiva para mi colega y yo... era increíble ver que, mientras uno hablaba, la mayoria de los demás tecleaba y clickeaban como locos en su portátil... ¿tomando notas? no, no... Contestando y procesando mails, hablando por gtalk...

Y ojo con esto último que os cuento, porque por lo que veo se esta convirtiendo en una costumbre en ciertas empresas, departamentos, etc. Ir a una reunión con el portátil, y cuando no estés tu hablando, aprovechas y despachas correos, consultas twitter... Incluso me comentaron hace unos días, que en cierto departamento del cliente donde trabajo, el mismo jefe recomienda a sus chicos que, cuando vayan a cierta reunión de seguimiento se lleven el portátil para, mientras no les toque hablar a ellos, ir avanzando trabajo... (esto es completamente verídico).

¿Que experiencias tenéis vosotros?


Imagen vía kismihok bajo licencia Creative Commons.